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Micro-optimizaciones Minimalismo

Por qué ya no llevo cartera

Odio llevar un bulto en el bolsillo todo el día. La cartera es un pequeño estorbo diario, una preocupación más a controlar, comprobar cada mañana antes de salir de casa que la llevas, sentarte y sentir la incomodidad en el bolsillo… ¿No te pasa? ¿Soy yo el único raro?.

 

Cartera minimalista

Todo empezó hace unos años cuando decidí comprarme una cartera minimalista. Un compañero de trabajo llevaba una NanoBoy de Jaimie Jacobs y me lancé a por ella, y ahí empezó mi obsesión. El primer reto era eliminar todas las tarjetas, tickets y demás historias que siempre he llevado pero nunca he usado. Fue una experiencia divertida tratar de minimizar y reducir todo a lo esencial. La principal ventaja de todo esto es obvia; poder llevar una micro-cartera en el bolsillo poco voluminosa y que pese poco para que no resulte incomoda.

 

 

Hace unos meses me dio por llevarlo al siguiente nivel. Todo ocurrió cuando perdí la cartera, solo el echo de pensar en tener que volver a sacarme el DNI, las tarjetas bancarias, el carnet de conducir, etc. Me entraron unos sudores fríos y una mala leche ante el tiempo que tendría que invertir en recuperar todo lo que llevaba allí, me propuse entonces buscar un sistema para no perderla nunca más. Al final recuperé la cartera pero ya no había vuelta atrás.

Decidí comprarme un localizador bluetooth para que me avisase si la cartera se separaba del móvil. En concreto me compré un Trackr bravo. Ya tenía la solución, o al menos eso pensé ingenuo de mi. El experimento resultó ser un desastre, el chisme sonaba a todas horas de manera totalmente inconsistente. Tras unos días de risas en la oficina decidí que la teoría de los localizadores bluetooth son buenas pero queda mucho que avanzar en la ejecución. ¡FAIL TOTAL!.

Un día empecé a reflexionar, siempre ando despistado con la cartera pero no con el móvil. ¿Y si fusionará la cartera y el móvil?. Una de dos o no volvería a perder la cartera o acabaría perdiendo también el móvil (Solo se me ocurren genialidades jejeje). Ya tenia una excusa para entrar en Amazon y buscar un chisme para fusionarlas. Lo primera que me compré fue este monedero adhesivo para el móvil. El concepto era ideal pero el tacto de la lycra que llevan es muy molesto, además lo pegué en el propio móvil por lo que no podía despegarlo en ningún momento.

 

Wallet stick phone

Y entonces fue cuando encontré la cartera adhesiva definitiva. La Sinji Pouch Denim Classic (La puedes comprar en Amazon aquí). Personalmente me gusta el estilo, además tiene un acabado en tela denim muy agradable al tacto y la calidad de todo el conjunto es muy buena.

El truco es pegarlo en una funda en vez de en el móvil. Así por ejemplo, cuando leo en el móvil o quiero quitar ese peso extra solo tengo que quitarle la funda y con ello la cartera.

Este tipo de carteras solo te da para meter 4-5 tarjetas y billetes. Esto supone que hay que hacer un verdadero acto de minimalismo y llevar solo lo esencial. En mi caso enseguida supero esas 5 tarjetas por lo que he buscado otros sitios donde dejar otras tarjetas que uso esporádicamente o sujetas a un contexto determinado. Por ejemplo, la tarjeta de combustible la tengo oculta en el coche, en un lugar cómodamente accesible pero poco visible. Para ello utilizo estos estos tarjeteros adhesivos.

 

 

La idea de comprar una cartera que se pegará en la parte trasera del móvil fue impulsada por mi intención de no perderla, sin embargo, el verdadero descubrimiento fue la libertad de no tener que pensar nunca más en la cartera, es una preocupación menos en mi vida. Podrás pensar que estoy exagerando pero ¿cuantas veces piensas o interactuas con la cartera en una semana?, ¿en un año?. Yo he decidido que nunca más llevaré una cartera separada del móvil, así es un objetivo menos del que preocuparme.

Y tu… ¿tienes algún pequeño truco o micro-optimización?. Compártelo en comentarios.

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Experimentos Micro-optimizaciones

Día 5. Micro-meditaciones cada hora

Han pasado ya 5 días desde que empecé con el experimento de las Micro-meditaciones cada hora. Mi mayor temor era que las interrupciones de estas micro-meditaciones provocarán más estrés y me sacaran de mi foco actual. No podría estar más equivocado, el efecto que están teniendo en mi estado de ánimo son muy positivos, no podría estar más contento con él experimento.

Los dos primeros días he tenido algún que otro problemilla al establecer las alarmas horarias. Quería que fuesen alarmas discretas y poco invasivas y por ello estaba utilizando la aplicación de recordatorios del Apple Watch. El caso es que las vibraciones eran demasiado cortas y ha habido muchas veces que me he saltado la rutina al no sentirla. Al final he acabado poniendo alarmas, la vibración es continua y no para hasta que pulsas un botón en el reloj. Son más molestos pero desde entonces no me salto ni una.

Los primeros 10 segundos en los que hago un chequeo de mi estado físico en busca de tensiones está siendo muy efectivo. Lo que estoy haciendo es una respiración larga, a la vez que expulsó el aire intento relajar los músculos de mi cuerpo. Hago un chequeo completo desde la cabeza a los pies. En mi caso me encuentro con que son los músculos de la cara y los hombros los que más tensionados tengo. Muchas veces, dependiendo de donde esté aprovecho para hacer unos ligeros estiramientos de espalda y cuello.

Mi mayor sorpresa ha sido en los siguientes segundos en los que busco conectar con el momento presente. Pensaba que iban a ser los que menos impacto tendrían y ha resultado ser todo lo contrario. Si estoy en una situación en la que puedo alargar esta parte del ritual lo hago. Por ejemplo, si voy en el coche paro la música y bajo las ventanillas para respirar el aire. La idea es conectar todos los sentidos con el momento presente; los ruidos de la gente de fondo, el olor si está lloviendo, centrar la mirada en el cielo… No sabría explicar exactamente por qué, pero me recorre una sensación de paz y tranquilidad que no me esperaba en absoluto. Repetirme en ese momento a mí mismo que soy feliz y afortunado creo que a la larga ayudará a ser más positivo en general, aunque por ahora solo me hace sentirme raro al intentar forzarme una sensación impostada (incluso aunque en ese momento este realmente feliz).

La idea simplemente de estar en el ahora, centrarte en el entorno y despojar todas las preocupaciones mentales hace que me de cuenta que para sentirte feliz vale solo con respirar y no pensar en nada más que en instante que te rodea, estar vivo a fin de cuentas.

Respecto a la última parte del ritual me la estoy saltando la mayoría de las veces. Los últimos segundos en los que busco analizar mi conducta y mis emociones durante la última hora no están dando sus frutos. Aunque para ser sinceros la mayoría de las veces ni si quiera los estoy haciendo, unas veces porque requiere mucho esfuerzo analizar la última hora. Otras veces lo que ocurre es que la micro-meditación me asalta cuando estoy interactuando con alguien o en medio de una tarea que no quiero perder el foco. Además, ha coincidido que esta última semana he estado en general con un estado emocional estupendo y había poco que rectificar. Para explorar esta parte del ritual tendré que esperar para probarlo cuando tenga un mal día, el cual sin ningún duda vendrá ;-).

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Experimentos Micro-optimizaciones

Micro-meditaciones cada hora

Hace unas semanas vi el documental «Camina conmigo«, en él se narra la rutina diaria en un monasterio budista. Me impactó enormemente ver como cada hora hacían sonar una campana, todo el mundo se quedaba inmóvil por unos segundos, daba igual cuán importante fuese la tarea a la que estaban dedicados. Esta rutina busca que todos analizasen sus pensamientos para atraer la atención en el ahora y vivir plenamente en momento presente.

Últimamente me encuentro con menos control emocional que de costumbre por lo que me he propuesto hacer un experimento durante 30 días con mi propia versión de dicha campanita horaria. He configurado una alarma cada hora para hacer una micro-meditación, básicamente será una pausa para hacer un escáner de mi estado físico y anímico a lo largo del día para reprogramar los vicios rutinarios que he ido adquiriendo este año de manera inconsciente.

Esta micro-meditación será una rutina muy rápida, que pueda hacer en cualquier circunstancia y lugar. Serán unos 30 segundos que dividiré de la siguiente manera.

  • 10 primeros segundos. Una respiración profunda a la vez que hago un escáner completo de mi cuerpo para liberar tensiones corporales.
  • Siguientes 10 segundos. Conectar con el momento presente con todos mis sentidos a la vez que me repito a mi mismo lo feliz y afortunado que soy.
  • Últimos 10 segundos. Analizar mis pensamientos, emociones y acciones durante la última hora. Si mis emociones han sido negativas o me encuentro demasiado apegado a pensamientos dañinos haré todo lo posible para darle la vuelta en la próxima hora.

Iré compartiendo con vosotros actualizaciones sobre este experimento. No descartó cambiar alguna de las partes de la micro-meditación según vea su efectividad y coherencia con mis necesidades.

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Minimalismo

Por qué llevo la misma ropa todos los días

Hace ya un año que empecé a buscar la ropa perfecta con la intención de vestir igual todos los días del año. He tardado bastante en encontrar las prendas ideales pero a día de hoy llevo varias semanas llevando la misma ropa y no podría estar más contento. Es por ello que quiero compartir con vosotros mis motivos personales por los que a día de hoy vuestro siempre igual.

Una preocupación menos

Todo ocupa lugar, nos vemos bombardeados diariamente por cientos de estímulos que nos generan pequeñas rutinas y obligaciones. Al juntar todas ellas provocamos en nuestro día a día una sucesión continua de elecciones y acciones que generan un estrés y consumo de energía continuo. La fuerza de voluntad es un recurso finito, piensa que al arrancar el día empezamos con nuestras reservas de fuerza de voluntad completas, a medida que avanza el día vamos utilizando estas reservas en todo tipo de rutinas vacías. Libera tu mente de cosas triviales como elegir tu ropa diaria y deja espacio libre para dedicar tu fuerza de voluntad para cosas importantes. Céntrate en las cosas que llenan tu espíritu, que te generan paz y felicidad.

Mark Zuckerberg, Steve Jobs o Barack Obama, han reconocido que visten siempre igual por este mismo motivo. En palabras de este último:

Necesitas eliminar de tu vida los problemas del día a día que absorben partes significativas de su jornada a mucha gente. Verás que solo llevo trajes grises o azules. Estoy intentando recortar decisiones. No quiero tomar decisiones sobre qué voy a comer o llevar. Porque tengo muchas otras decisiones que tomar. Necesitas concentrar la energía que usas para tomar decisiones. Necesitas crearte una rutina para ti mismo. No puedes estar distraído a lo largo del día por lo trivial.

Barack Obama

Comodidad y rendimiento

Seguro que recuerdas algún día que no tenías nada más en tu armario y has salido de casa con un pantalón con el que te has sentido incómodo todo el día. Si te propones siempre llevar la misma ropa y la seleccionas cuidadosamente para este fin, podrás ir todos los días cómodo, esto te hace rendir más y estar más feliz. Yo por ejemplo siempre llevo vaqueros elásticos y unas Adidas Ultra Boost Uncaged, aunque parezca una absurdez esto impacta de manera positiva sobre mi estado de ánimo general como nunca podría haber imaginado.

No nos damos cuenta pero simplemente con ir a trabajar con un pantalón que te apriete genera una incomodidad física que inevitablemente afecta al plano psíquico. Este malestar, cuya fuente puede pasar desapercibida, eleva tus niveles de irritabilidad o provoca una ligera sensación de angustia durante todo el día.

En mi caso he elegido llevar siempre una sudadera con cremallera y cuello alto, con una camiseta corta debajo. ¿Por qué? Me permite regular mi temperatura corporal fácilmente, si tengo frío cierro la cremallera hasta arriba, si momentáneamente tengo calor simplemente me la desabrocho o me la quito. Además tiene bolsillos laterales, esto significa que no necesito guantes (una cosa menos en la que pensar) y tengo amplios bolsillos para guardar cualquier cosa..

Ahorrar tiempo

Si utilizas siempre la misma ropa puedes ahorrar mucho tiempo. Por ejemplo, toda mi ropa interior es negra y siempre tengo más de 7 prendas de cada una. Esto significa que puedo hacer la colada una vez a la semana y solo tengo que poner una única lavadora.

Suena el despertador, te levantas y es hora de elegir la ropa del día. ¿Hará frío? ¿Combina esta camisa con este pantalón?. Quiero ponerme aquella camiseta roja que tan bien me sienta pero… ¿Donde está? Juraría que la había planchado. ¿Te suena? Imagínate eliminar este tiempo y preocupación de tu vida.

¿Y a la hora de ir a comprar? Desde luego hay gente a la que le encanta ir a comprar ropa, y no me malinterpretes, no hay nada de malo en ello. Sin embargo, para mí es una tortura que ya no tengo que sufrir más. Al tener ya mis prendas seleccionadas y saber la talla perfecta solo tengo que pedirlas por Internet.

Simplificar y disminuir pertenencias

La perfección no se alcanza cuando no hay nada más que añadir, sino cuando no hay nada más que quitar

Antoine de Saint-Exupéry

Últimamente me atraen cada vez más ciertos conceptos del minimalismo e intento reducir al máximo mis pertenencias. No me malinterpretéis, no busco ir todo el día con una camiseta desvencijada y unos pantalones gastados. A lo largo de los años he ido acumulando cientos y cientos de prendas, cada vez tengo una sensación mayor de que son las propias cosas las que me poseen a mi y no yo a ellas. Simplemente por que están ahí ocupan un lugar en mi cabeza. Sé que suena raro pero hay algo de placentero en librarte de el exceso de cosas y quedarte con lo esencial. Además… ¡ahorrarás espacio en tu casa!

Un ejemplo tonto pero que me produce una extraña felicidad es que el 95% del tiempo no tengo que llevar abrigo, gracias a mi selección de vestimenta diaria tengo una cosa menos de qué preocuparme al salir de casa. Pensarás que es una tontería pero si al cabo del día eres capaz de sumar decenas de este tipo de simplificaciones conseguidas mucho más tiempo libre y más energía mental para lo que de verdad te importa.

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Miscelánea

La guía definitiva para no amargarse la vida, evitar cabrearse y encontrar la paz interior. Parte 2

Esta entrada es la segunda parte, si quieres ve la primera parte accede aquí.


Toma una decisión, para siempre

¿Qué cosas son las que te perturban más a menudo? Quizás son cosas que alteran tu estado de ánimo varías veces a la semana o incluso diariamente. Muchas de ellas son, si paras a pensarlo, pequeñas minucias insignificantes. Son rutinas o reacciones automáticas a las cuales has dado el poder de perturbar tu paz interior sin siquiera ser consciente de haberlo hecho.

Por ejemplo, yo hace mucho tiempo que decidí no darle el poder a otros de cabrearme cuando conduzco. En el pasado, cuando alguien me pitaba o se me cruzaba saltaba inmediatamente como un resorte. Ahí estaba yo para indignarme y hacer el típico intercambio de mirada asesina cuando uno adelantaba al otro. No sé cuantas decenas de veces caí en este sin sentido, pero un día se me encendió una luz. Siempre va a ver gente malhumorada que haga algo al volante que no me guste. Desde ese día decidí, para siempre, que nunca más permitirá que ningún amargado o irrespetuoso me condicionase mi felicidad, ni por un minuto. A día de hoy cuando esto ocurre estoy feliz porque se me presenta, una vez más, la posibilidad de ejercitar mi fortaleza mental. Mi juego consiste en conseguir desprenderme de estos sentimientos improductivos lo antes posible y ignorar la existencia de la otra persona al volante. A día de hoy lo consigo en cuestión de segundos, ni si quiera tengo la necesidad de mirarle. Mi pensamiento en ese momento es el siguiente:

Allá tu con tu infelicidad, no te voy a dar la satisfacción de perturbar mi estado de ánimo, esta estupidez no merece ni un segundo de mi valioso tiempo.

Recuerda que eres tú quien decide cómo reaccionar ante las situaciones que se presentan en la vida cotidiana. Piensa en qué cosas te molestan de manera recurrente. Comprométe ahora mismo, de manera definitiva, a no permitir que afecten tu equilibrio. Ahórrate futuros sufrimientos absurdos.

Analiza tu yo interior

La próxima vez que algo perturbe tu paz interior haz foco en ti mismo. Intenta localizar físicamente en tu cuerpo el origen de tu frustración y haz foco en analizar la verdadera fuente de tu sentimiento. Piensa si parte del enojo viene por cansancio o algún malestar físico. La mayoría de las veces la irritabilidad o malestar puede venir influenciado por un factor fisiológico.

Otras veces puede venir por algún otro desorden en otra faceta de tu vida. Por ejemplo, puede que estes discutiendo con un familiar por qué en el trabajo te va mal. La próxima vez que te ocurra has un rápido chequeo de las distintas facetas de tu vida y analiza si hay alguna descopensacion que esté afectando a otra.

¿Por qué te esfuerzas en llevar razón?

Deja los problemas allá donde pertenecen, nadie te ha pedido que te los apropies.

Alexis Sánchez

Este es un concepto al que el emperador romano Marco Aurelio acude de manera continua en su libro “meditaciones”. Cuando alguien no comparte nuestra opinión tenemos la necesidad irrefrenable de convencerle, entramos en una dinámica en la que se entrelazan emociones negativas porque el interlocutor no comparte nuestra opinión. Es como si fuera parte de los rituales humanos de socializacion. Y esto no es algo nuevo, las religiones son los signos más antiguos y claros de la necesidad humana de convéncer al prójimo de algo.

Que alguien exprese algo con lo que no estamos de acuerdo hace que nuestra paz interior se altere por arte de magia. Sentimientos de ira, frutacion y malestar nos inundan. Enseguida intentamos hacer que el interlocutor cambie de opinión (a la nuestra claro está). No pocas veces este diálogo enseguida se transforma en una discusión y de repente nos vemos encerrados en una situación incómoda cargada de sentimientos negativos.

El asunto se complica cuando lo que se discute no son opiniones si no realidades objetivas. Aquí los sentimientos como que se maximizan, el pleno convencimiento que tenemos la razón hace que argumentemos con más fuerza y que nuestra frustración interna sea mayor.

La cuestión es que da igual si es una opinión contra otra o si es una verdad frente a una mentira. Aquí de nuevo hay que hacer un trabajo de autoanalisis, la próxima vez que te encuentres en una situación similar pregúntate ¿De quién es el problema?¿Qué ganó si le convenzo que tengo razón?¿Y si no?.

Si alguien está equivocado el problema es suyo no tuyo, nadie te ha pedido que le saques de su error. Además si no le convences y habéis llegado a la discusión lo único que habrás logrado es cabrearte tu mismo y deteriorar un poco más la relación de ambos.

Si la persona al otro lado de verdad te importa y estas completamente seguro que tu visión es la verdadera, y solo si esa verdad aporta algo importante o tiene un objetivo productivo para la otra persona, entonces trata de convencerla. Para ello controla tus emociones, y ponte en lugar de la otra persona, si tu interlocutor te eleva la voz o se irrita, ¿eres más propenso o menos a que te convenzan sus argumentos? Si es una persona que te importa lo más seguro es que tendrás muchas más interacciones futuras aguardándote. Sé inteligente y juega con el factor tiempo.

El tiempo es tu mejor aliado

¿Te imaginas un ajedrecista profesional tratando de ganar a su oponente en un solo movimiento? ¿Un general tratando de ganar una guerra en un solo día? Entonces… ¿por qué hay veces que intentamos arreglar una discusión o problema de manera indemiata?

Piensa que estás en medio de una discusión, tanto tu como tu interlocutor habéis llegado a un punto en el que la discusión está en su tono más elevado, las emociones han interrumpido como un elefante en una cacharreria. En este punto los argumentos, por muy buenos que sean, de poco valen. Muchas veces nos cegamos ante lo evidente, cualquier movimiento en pos de convencer al prójimo solo empeora las cosas. Todos hemos estado ahí, sin embargo, ¿recuerdas alguna vez que hayas podido convencer a tu interlocutor? Y si piensas que lo has convencido ¿te sientes aliviado? Si sientes que has «ganado» cabe esperar que la sensación de tu interlocutor es que ha «perdido». Cuando creemos que perdemos, en esos momentos en que la frustración asoma, difícilmente aceptaremos de manera real y profunda ningún argumento por muy razonable que sea.

Cuando te encuentres en ese punto álgido de una discusión piensa que no tienes por qué solucionar nada en el instante. Date dos días, o una semana ¿Por qué no? Date margen para montar una estrategia mejor, para meditar sobre el asunto cuando estés tranquilo, lejos de los condicionamientos emocionales del momento de la discusión.

Imaginate en ese momento en que estas en una pelea y consigues detectar que estas en un punto muerto. Imagínate diciendo lo siguiente:

Perdón no he tenido un buen día, estoy cansado y lo estoy pagando contigo. Normalmente no insistirá tanto pero es importante para mi que veas mi punto de vista sobre este asunto. ¿Te importa si mañana te enseño lo que me lleva a adoptar mi punto de vista y me das tu opinión? Quizás el que está equivocado soy yo.

Si recuerdas nuestro objetivo no es llevar razón, es solucionar el problema. En estos momentos de discusión el orgullo es el peor apoyo al que acudir. Quizás lo más difícil de la frase es decir «lo estoy pagando contigo» porque instantáneamente se asume que la culpa es de uno mismo. ¿Qué más da de quien sea la culpa? ¿No crees que tras decir esta frase tus posibilidades de conseguir tu objetivo aumentan? Y lo más importante, tendrás mucho tiempo para preparar tu argumento y tu próximo movimiento. Desde luego es una aproximación mucho más inteligente y eficaz.

Céntrate únicamente en tu zona de influencia

La televisión es el mejor ejemplo de cómo damos las llaves de nuestra paz interior a cualquier echo externo que pasa por delante de nuestros ojos.

Pongamos el conflicto político de Cataluña, ¿Cuánta negatividad ha traído a tu vida, cuantas irritaciones, discusiones y exaltaciones te ha generado? ¿Qué has hecho para cambiar la situación? ¿Podrías hacer algo para cambiarlo? Lo más seguro es que no hayas hecho ni puedas hacer nada para cambiarlo, y aunque pudieras estoy seguro que ni siquiera te has planteado hacerlo. Entonces, ¿cuál es el sentido de cabrearse y exaltarse por algo así?

Si no está en tu zona de influencia y solo te aporta negatividad, entonces es absurdo dedicar tu tiempo a estos asuntos. Da igual que sea injusto o mezquino, si no piensas hacer nada o no puedes influenciar en el foco del problema, entonces no tiene sentido malgastar tu tiempo en algo que perturba tu equilibrio espiritual. Recuerda que la vida es corta y nosotros decidimos donde enfocar nuestra atención, nosotros somos los dueños de nuestras emociones, nosotros somos los que decidimos donde, como y cuando aplicarlas.

Todo ocupa lugar, libera tu mente y tu atención para llenarlo de cosas que te importen profundamente, elimina el ruido y la negatividad.

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Miscelánea

La guía definitiva para no amargarse la vida, evitar cabrearse y encontrar la paz interior. Parte 1

Si el problema puede resolverse, no sirve de nada preocuparse. Si no puede resolverse, el preocuparse no sirve.

Provervio Chino

Es indudable que todos buscamos la felicidad como uno de los pilares básicos y objetivos mismos de la vida. Sin embargo, poco nos paramos a pensar realmente cómo alcanzarlos. No hacemos nada en el día a día para minimizar nuestra infelicidad. Esto es válido tanto en las pequeñas cosas de la vida cotidiana como en los grandes problemas que se nos presentan. Grandes filósofos como Séneca o personalidades como Gandhi estaban convencidos que el camino a la felicidad pasa primero por encontrar la paz interior y sobre todo en trabajar en uno mismo.

Llevo años trabajando en mi propio camino, en cimentar los principios básicos que me lleven a reducir al máximo los momentos de angustia e infelicidad en mi vida. No os equivoquéis, no soy perfecto ni he llegado a la iluminación, tengo muchos defectos, bajones, discusiones y depresiones, como todo ser humano. Sin embargo, a día de hoy puedo deciros que soy mucho más feliz y he reducido drásticamente los momentos de negatividad en mi vida.

Hoy quiero compartir con vosotros la primera parte con mis trucos y pensamientos que he ido atesorando durante todos estos años y que tanto me han ayudado.


Valórate a ti mismo

¿Darías las llaves de tu casa a un desconocido? Entonces por qué le das las llaves de tu mente y tu alma, tus pertenencias más preciadas, al primero que pasa por tu lado. No dejes que nadie ni nada perturbe tu paz interior y encontrarás felicidad infinita. Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero tienes toda la vida para perfeccionarte a ti mismo. Practica diariamente y cada vez conseguirás sobre-reaccionar menos a cosas que diariamente te perturban pero que en realidad son innecesarias y absurdas.

Si lo piensas con detenimiento eres tu mismo el que le das poder a terceras personas de irritarte. Y si vamos más allá y pensamos en las cosas o echos que te hacen infeliz el delito es mayor, las cosas y los echos son objetivos y neutros, somos nosotros con nuestro bagaje, cultura, opiniones y emociones los que convertimos algo neutro en negativo. Lo peor de todo es que lo interiorizamos e invitamos a perturbar nuestra paz interior. Es como si quisiéramos boicotearnos a nosotros mismos. ¡Qué sin sentido!.

Memento mori. Piensa que mañana quizás mueras

Puede sonar muy radical pero es una técnica muy útil, la muerte pone todo en contexto. Este concepto es una de las bases de la filosofía estoica. La próxima vez que algo te preocupe relativiza la situación y tu sentimiento. ¿Si supieras con certeza que mañana te vas a morir pensarías que discutir o enfadarse sería la mejor inversión de tu tiempo? Pues actúa todos los días con este pensamiento porque el día menos pensado será cierto.

La próxima vez que algo o alguien afecte tu estado de ánimo haz una pausa y reflexiona. ¿Qué importancia tiene esto en mi vida? ¿Qué importancia tendrá dentro de un año? ¿En mi lecho de muerte qué importancia tendrá esto? Si la respuesta es ninguna, actúa en consecuencia y deja de amargarte la vida con cosas insignificantes.

¿Qué ganas?

¿Te has preguntado alguna vez qué ganas cuando te cabreas y discutes con alguien? Solo te perjudicas a ti mismo generando una angustia innecesaria. La ofuscación no te deja pensar con claridad y te llena de ira. Practica el autocontrol la próxima vez que te cabrees, en el instante exacto haz una pausa y reflexiona ¿Qué ganó con esto? ¿Después me sentiré mejor? La realidad es que la mayoría de personas después de una discusión se sienten incluso peor que antes de iniciarla y un sentimiento de arrepentimiento invade su interior durante horas o días.

Con esto no digo que evites los problemas. Simplemente que discutir y estar malhumorado no ayuda a la solución. Si tienes un problema importante que tratar con alguien que es importante en tu vida lo mejor es tratarlo con tranquilidad y de manera inteligente. Si estás enfadado dirás cosas que no querrás decir. Tus argumentos serán torpes. Tus facultades físicas y psicológicas se verán mermadas por tu irritación y tus posibilidades de convencer a tu interlocutor disminuirán drásticamente.

Las emociones negativas son un mal compañero

 

Cuando pierdes el control, es tu entorno el que determina tus resultados.

Intentar separar las emociones de las personas es algo absurdo. Lo que propongo es trabajar constantemente en el control y minimización de las emociones negativas. El primer paso es identificar y evaluar cuando estamos bajo el influjo de nuestras propias emociones. Centrar nuestro foco en nuestro interior y hacer un autoanálisis de nuestros sentimientos nos hace más poderosos ante cualquier situación. Las emociones alteran nuestras capacidades cognitivas y esto nos hace pensar y actuar de manera menos eficiente. Nuestra mente tiene una infinidad de herramientas para salir airosos de las situaciones más complejas, sin embargo, emociones como el miedo nos anulan y entorpecen la consecución de nuestros objetivos más inmediatos. La ira y la tristeza, junto con el miedo, son las tres emociones a las que más atención debes prestar. Hay que estar siempre alerta, como un vigía en un faro, a la más mínima señal hay que actuar.

Los principios básicos de la meditación son un gran recurso para apaciguar estas emociones en nuestro día a día. La meditación se basa en dejar pasar tus pensamientos en tu mente sin el más mínimo sobresalto en tu alma. Esto es no aplicar tus opiniones ni asignar emociones a los pensamientos y echos que te rodean. La meditación es algo que requiere muchísima práctica y tiempo hasta poder controlar la mente a estos niveles. La buena noticia es que tienes todo lo necesario para ponerlo en practica. La próxima vez que algo perturbe tu mente intenta liberar la fuente del problema de tus opiniones y emociones. En la vida uno no puede decidir las cosas que le ocurren pero en todo momento podemos decidir como vamos a reaccionar ante ellas. Si lo que perturba tu mente es un problema tu objetivo es solucionarlo de la forma más eficiente posible. Tener la mente fría y abordar el problema de forma objetiva sin interponer emociones es la vía con mayor probabilidad de éxito que encontrarás.

Evita el estrés anticipativo

 

Soy un hombre viejo y he conocido muchos problemas, pero la mayoría nunca sucedió.

Mark Twain

Me encanta la reflexión de Mark Twain sobre estas lineas. Es tan cierta que hace a uno sentirse idiota. El caso es que es tan difícil seguir este consejo, todos nos preocupamos por el futuro creando un estrés anticipativo innecesario y dañino.

Si la lógica es tan aplastante por qué no podemos modificar nuestros pensamientos. El estrés es una reacción biológica que nos hace estar alerta y reaccionar, es un instrumento muy potente y en los anales de la humanidad el estrés anticipativo nos permitia, literalmente, mantenernos con vida.

No os voy a mentir, evitar el estrés anticipativo quizás sea de las emociones más difíciles de suprimir. Lo primero que aconsejo es hacer un ejercicio de sinceridad y establecer un objetivo futuro realista. Si tienes un examen dentro de una semana y te propones estudiar 12 horas al día, entonces, no estas siendo realista y lo único que conseguirás es añadir más gasolina al fuego interno de tu angustia.

Sé consciente que tienes un control limitado sobre lo que pasará en el futuro. Únicamente debes enfocarte en las acciones que puedes realizar para obtener el objetivo que te has marcado. Céntrate por lo tanto en tus acciones, define un plan realista y recuerda en todo momento que el resultado no depende de ti más allá de tus propias acciones.

Precisamente esta es la clave que más me ha ayudado. ¿He hecho todo lo que razonablemente he podido? Si la respuesta es sí, automáticamente me libera de seguir dándole vueltas al tema en mi cabeza. Yo ya he hecho todo lo que he planeado, estoy contento por ello, ahora es el turno de mi entorno y las circunstancias incontrolables. A partir de aquí preocuparse es absurdo.

Preocuparte es la señal que de algo debes ocuparte, ocuparte es la llave para poder despreocuparte.

Alexis Sánchez

Distánciate de los echos

Esta es una técnica muy divertida para modificar tu estado de ánimo. La técnica consiste en distanciarse de los echos y del condicionamiento de pensamiento humano en sociedad.

Yo me imagino que soy un extraterrestre a millones de kilómetros de la tierra y que tengo un artefacto indetectable para espiar a una persona y sus pensamientos. Curiosamente esa persona a la que espiar soy yo mismo ;-). Esta técnica me permite cuestionarme cosas que normalmente no me cuestionaría y pone de manifiesto lo absurdo de muchas de los acontecimientos que nos perturban en nuestro día a día y que son el resultado de millones de años de invención humana. Un extraterrestre no está influenciado por la sociedad en la que vivimos, sus pensamientos no están limitados por un lenguaje o por las capacidades sensoriales limitantes del ser humano, ¡ni si quiera esta influenciado por la gravedad de la tierra!.

Todo esto puede parecer exagerado pero la realidad objetiva es algo en lo que no nos paramos a pensar muy a menudo. Desde el primer segundo en que nacemos la realidad se ve distorsionada por nuestra limitada capacidad de percepción humana y los preceptos de la sociedad en la que vivimos. Esta técnica a se basa en derribar estos preceptos herencia de la invención humana a lo largo de miles de años de evolución de los seres humanos como integrantes de la sociedad.

Voy a poner un ejemplo. Imagina que tengo un perro que se acaba de morir. Estoy apenado, es algo lógico, tengo derecho a estar triste ¿verdad?.

Vamos a analizarlo desde el punto de vista de un extraterrestre.

Qué raros son estos humanos, día a día se comen cientos de animales y resulta que lo que llaman perro les hace especial gracia y han decidido que estos tiene mayor derecho que otros animales ¿por qué?¿quienes son ellos para decidir sobre el resto de vidas?. Cogen sus coches y matan miles de mosquitos con el parabrisas para comprarle al perro una lata de otros animales muertos y eso no les perturba. En cambio tienen como un tabú que los perros si importan, bueno depende de donde estés por que en otros países se los comen. El caso es que les obligan a vivir con ellos atados hasta que el animal se acostumbra y vive con ellos hasta su muerte, y el perro en ningún momento puede elegir a su «amo».

El ser humano lleva cientos de años haciendo esto, saben que el perro se morirá y aun así se apenan por ello en vez de celebrar la vida que han tenido. Además el perro ya no está vivo, qué efecto sobre el perro tiene que su «amo» le llore. Creo más bien que llora porque ha perdido su compañía, ni en el momento de la muerte el ser humano es capaz de apenarse genuinamente por algo a no ser que tenga un interés propio como en este caso. Ayer se murió el perro del vecino y se alegro por que no volvería a escuchar sus molestos ladridos. ¡Qué hipócrita y ególatra!.

Como veis es un ejercicio de fantasía y dramatización que roza lo absurdo. Pero la verdad es que cuanto más hondo y detallista hagas estas fantasías más convencionalismos de invención humana puedes encontrar para evidenciar lo hipócrita y absurdos de muchos de nuestros problemas, depresiones o irritaciones. Recuerda siempre poner las cosas en perspectiva, la mayoría de los problemas te parecerán un grano de arena si los piensas en el contexto de una vida entera.


Y hasta aquí la primera parte de esta guía, espero vuestros comentarios, en breve compartiré la segunda parte.