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Por qué ya no llevo cartera

Odio llevar un bulto en el bolsillo todo el día. La cartera es un pequeño estorbo diario, una preocupación más a controlar, comprobar cada mañana antes de salir de casa que la llevas, sentarte y sentir la incomodidad en el bolsillo… ¿No te pasa? ¿Soy yo el único raro?.

 

Cartera minimalista

Todo empezó hace unos años cuando decidí comprarme una cartera minimalista. Un compañero de trabajo llevaba una NanoBoy de Jaimie Jacobs y me lancé a por ella, y ahí empezó mi obsesión. El primer reto era eliminar todas las tarjetas, tickets y demás historias que siempre he llevado pero nunca he usado. Fue una experiencia divertida tratar de minimizar y reducir todo a lo esencial. La principal ventaja de todo esto es obvia; poder llevar una micro-cartera en el bolsillo poco voluminosa y que pese poco para que no resulte incomoda.

 

 

Hace unos meses me dio por llevarlo al siguiente nivel. Todo ocurrió cuando perdí la cartera, solo el echo de pensar en tener que volver a sacarme el DNI, las tarjetas bancarias, el carnet de conducir, etc. Me entraron unos sudores fríos y una mala leche ante el tiempo que tendría que invertir en recuperar todo lo que llevaba allí, me propuse entonces buscar un sistema para no perderla nunca más. Al final recuperé la cartera pero ya no había vuelta atrás.

Decidí comprarme un localizador bluetooth para que me avisase si la cartera se separaba del móvil. En concreto me compré un Trackr bravo. Ya tenía la solución, o al menos eso pensé ingenuo de mi. El experimento resultó ser un desastre, el chisme sonaba a todas horas de manera totalmente inconsistente. Tras unos días de risas en la oficina decidí que la teoría de los localizadores bluetooth son buenas pero queda mucho que avanzar en la ejecución. ¡FAIL TOTAL!.

Un día empecé a reflexionar, siempre ando despistado con la cartera pero no con el móvil. ¿Y si fusionará la cartera y el móvil?. Una de dos o no volvería a perder la cartera o acabaría perdiendo también el móvil (Solo se me ocurren genialidades jejeje). Ya tenia una excusa para entrar en Amazon y buscar un chisme para fusionarlas. Lo primera que me compré fue este monedero adhesivo para el móvil. El concepto era ideal pero el tacto de la lycra que llevan es muy molesto, además lo pegué en el propio móvil por lo que no podía despegarlo en ningún momento.

 

Wallet stick phone

Y entonces fue cuando encontré la cartera adhesiva definitiva. La Sinji Pouch Denim Classic (La puedes comprar en Amazon aquí). Personalmente me gusta el estilo, además tiene un acabado en tela denim muy agradable al tacto y la calidad de todo el conjunto es muy buena.

El truco es pegarlo en una funda en vez de en el móvil. Así por ejemplo, cuando leo en el móvil o quiero quitar ese peso extra solo tengo que quitarle la funda y con ello la cartera.

Este tipo de carteras solo te da para meter 4-5 tarjetas y billetes. Esto supone que hay que hacer un verdadero acto de minimalismo y llevar solo lo esencial. En mi caso enseguida supero esas 5 tarjetas por lo que he buscado otros sitios donde dejar otras tarjetas que uso esporádicamente o sujetas a un contexto determinado. Por ejemplo, la tarjeta de combustible la tengo oculta en el coche, en un lugar cómodamente accesible pero poco visible. Para ello utilizo estos estos tarjeteros adhesivos.

 

 

La idea de comprar una cartera que se pegará en la parte trasera del móvil fue impulsada por mi intención de no perderla, sin embargo, el verdadero descubrimiento fue la libertad de no tener que pensar nunca más en la cartera, es una preocupación menos en mi vida. Podrás pensar que estoy exagerando pero ¿cuantas veces piensas o interactuas con la cartera en una semana?, ¿en un año?. Yo he decidido que nunca más llevaré una cartera separada del móvil, así es un objetivo menos del que preocuparme.

Y tu… ¿tienes algún pequeño truco o micro-optimización?. Compártelo en comentarios.

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Por qué llevo la misma ropa todos los días

Hace ya un año que empecé a buscar la ropa perfecta con la intención de vestir igual todos los días del año. He tardado bastante en encontrar las prendas ideales pero a día de hoy llevo varias semanas llevando la misma ropa y no podría estar más contento. Es por ello que quiero compartir con vosotros mis motivos personales por los que a día de hoy vuestro siempre igual.

Una preocupación menos

Todo ocupa lugar, nos vemos bombardeados diariamente por cientos de estímulos que nos generan pequeñas rutinas y obligaciones. Al juntar todas ellas provocamos en nuestro día a día una sucesión continua de elecciones y acciones que generan un estrés y consumo de energía continuo. La fuerza de voluntad es un recurso finito, piensa que al arrancar el día empezamos con nuestras reservas de fuerza de voluntad completas, a medida que avanza el día vamos utilizando estas reservas en todo tipo de rutinas vacías. Libera tu mente de cosas triviales como elegir tu ropa diaria y deja espacio libre para dedicar tu fuerza de voluntad para cosas importantes. Céntrate en las cosas que llenan tu espíritu, que te generan paz y felicidad.

Mark Zuckerberg, Steve Jobs o Barack Obama, han reconocido que visten siempre igual por este mismo motivo. En palabras de este último:

Necesitas eliminar de tu vida los problemas del día a día que absorben partes significativas de su jornada a mucha gente. Verás que solo llevo trajes grises o azules. Estoy intentando recortar decisiones. No quiero tomar decisiones sobre qué voy a comer o llevar. Porque tengo muchas otras decisiones que tomar. Necesitas concentrar la energía que usas para tomar decisiones. Necesitas crearte una rutina para ti mismo. No puedes estar distraído a lo largo del día por lo trivial.

Barack Obama

Comodidad y rendimiento

Seguro que recuerdas algún día que no tenías nada más en tu armario y has salido de casa con un pantalón con el que te has sentido incómodo todo el día. Si te propones siempre llevar la misma ropa y la seleccionas cuidadosamente para este fin, podrás ir todos los días cómodo, esto te hace rendir más y estar más feliz. Yo por ejemplo siempre llevo vaqueros elásticos y unas Adidas Ultra Boost Uncaged, aunque parezca una absurdez esto impacta de manera positiva sobre mi estado de ánimo general como nunca podría haber imaginado.

No nos damos cuenta pero simplemente con ir a trabajar con un pantalón que te apriete genera una incomodidad física que inevitablemente afecta al plano psíquico. Este malestar, cuya fuente puede pasar desapercibida, eleva tus niveles de irritabilidad o provoca una ligera sensación de angustia durante todo el día.

En mi caso he elegido llevar siempre una sudadera con cremallera y cuello alto, con una camiseta corta debajo. ¿Por qué? Me permite regular mi temperatura corporal fácilmente, si tengo frío cierro la cremallera hasta arriba, si momentáneamente tengo calor simplemente me la desabrocho o me la quito. Además tiene bolsillos laterales, esto significa que no necesito guantes (una cosa menos en la que pensar) y tengo amplios bolsillos para guardar cualquier cosa..

Ahorrar tiempo

Si utilizas siempre la misma ropa puedes ahorrar mucho tiempo. Por ejemplo, toda mi ropa interior es negra y siempre tengo más de 7 prendas de cada una. Esto significa que puedo hacer la colada una vez a la semana y solo tengo que poner una única lavadora.

Suena el despertador, te levantas y es hora de elegir la ropa del día. ¿Hará frío? ¿Combina esta camisa con este pantalón?. Quiero ponerme aquella camiseta roja que tan bien me sienta pero… ¿Donde está? Juraría que la había planchado. ¿Te suena? Imagínate eliminar este tiempo y preocupación de tu vida.

¿Y a la hora de ir a comprar? Desde luego hay gente a la que le encanta ir a comprar ropa, y no me malinterpretes, no hay nada de malo en ello. Sin embargo, para mí es una tortura que ya no tengo que sufrir más. Al tener ya mis prendas seleccionadas y saber la talla perfecta solo tengo que pedirlas por Internet.

Simplificar y disminuir pertenencias

La perfección no se alcanza cuando no hay nada más que añadir, sino cuando no hay nada más que quitar

Antoine de Saint-Exupéry

Últimamente me atraen cada vez más ciertos conceptos del minimalismo e intento reducir al máximo mis pertenencias. No me malinterpretéis, no busco ir todo el día con una camiseta desvencijada y unos pantalones gastados. A lo largo de los años he ido acumulando cientos y cientos de prendas, cada vez tengo una sensación mayor de que son las propias cosas las que me poseen a mi y no yo a ellas. Simplemente por que están ahí ocupan un lugar en mi cabeza. Sé que suena raro pero hay algo de placentero en librarte de el exceso de cosas y quedarte con lo esencial. Además… ¡ahorrarás espacio en tu casa!

Un ejemplo tonto pero que me produce una extraña felicidad es que el 95% del tiempo no tengo que llevar abrigo, gracias a mi selección de vestimenta diaria tengo una cosa menos de qué preocuparme al salir de casa. Pensarás que es una tontería pero si al cabo del día eres capaz de sumar decenas de este tipo de simplificaciones conseguidas mucho más tiempo libre y más energía mental para lo que de verdad te importa.