Si el problema puede resolverse, no sirve de nada preocuparse. Si no puede resolverse, el preocuparse no sirve.

Provervio Chino

Es indudable que todos buscamos la felicidad como uno de los pilares básicos y objetivos mismos de la vida. Sin embargo, poco nos paramos a pensar realmente cómo alcanzarlos. No hacemos nada en el día a día para minimizar nuestra infelicidad. Esto es válido tanto en las pequeñas cosas de la vida cotidiana como en los grandes problemas que se nos presentan. Grandes filósofos como Séneca o personalidades como Gandhi estaban convencidos que el camino a la felicidad pasa primero por encontrar la paz interior y sobre todo en trabajar en uno mismo.

Llevo años trabajando en mi propio camino, en cimentar los principios básicos que me lleven a reducir al máximo los momentos de angustia e infelicidad en mi vida. No os equivoquéis, no soy perfecto ni he llegado a la iluminación, tengo muchos defectos, bajones, discusiones y depresiones, como todo ser humano. Sin embargo, a día de hoy puedo deciros que soy mucho más feliz y he reducido drásticamente los momentos de negatividad en mi vida.

Hoy quiero compartir con vosotros la primera parte con mis trucos y pensamientos que he ido atesorando durante todos estos años y que tanto me han ayudado.


Valórate a ti mismo

¿Darías las llaves de tu casa a un desconocido? Entonces por qué le das las llaves de tu mente y tu alma, tus pertenencias más preciadas, al primero que pasa por tu lado. No dejes que nadie ni nada perturbe tu paz interior y encontrarás felicidad infinita. Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero tienes toda la vida para perfeccionarte a ti mismo. Practica diariamente y cada vez conseguirás sobre-reaccionar menos a cosas que diariamente te perturban pero que en realidad son innecesarias y absurdas.

Si lo piensas con detenimiento eres tu mismo el que le das poder a terceras personas de irritarte. Y si vamos más allá y pensamos en las cosas o echos que te hacen infeliz el delito es mayor, las cosas y los echos son objetivos y neutros, somos nosotros con nuestro bagaje, cultura, opiniones y emociones los que convertimos algo neutro en negativo. Lo peor de todo es que lo interiorizamos e invitamos a perturbar nuestra paz interior. Es como si quisiéramos boicotearnos a nosotros mismos. ¡Qué sin sentido!.

Memento mori. Piensa que mañana quizás mueras

Puede sonar muy radical pero es una técnica muy útil, la muerte pone todo en contexto. Este concepto es una de las bases de la filosofía estoica. La próxima vez que algo te preocupe relativiza la situación y tu sentimiento. ¿Si supieras con certeza que mañana te vas a morir pensarías que discutir o enfadarse sería la mejor inversión de tu tiempo? Pues actúa todos los días con este pensamiento porque el día menos pensado será cierto.

La próxima vez que algo o alguien afecte tu estado de ánimo haz una pausa y reflexiona. ¿Qué importancia tiene esto en mi vida? ¿Qué importancia tendrá dentro de un año? ¿En mi lecho de muerte qué importancia tendrá esto? Si la respuesta es ninguna, actúa en consecuencia y deja de amargarte la vida con cosas insignificantes.

¿Qué ganas?

¿Te has preguntado alguna vez qué ganas cuando te cabreas y discutes con alguien? Solo te perjudicas a ti mismo generando una angustia innecesaria. La ofuscación no te deja pensar con claridad y te llena de ira. Practica el autocontrol la próxima vez que te cabrees, en el instante exacto haz una pausa y reflexiona ¿Qué ganó con esto? ¿Después me sentiré mejor? La realidad es que la mayoría de personas después de una discusión se sienten incluso peor que antes de iniciarla y un sentimiento de arrepentimiento invade su interior durante horas o días.

Con esto no digo que evites los problemas. Simplemente que discutir y estar malhumorado no ayuda a la solución. Si tienes un problema importante que tratar con alguien que es importante en tu vida lo mejor es tratarlo con tranquilidad y de manera inteligente. Si estás enfadado dirás cosas que no querrás decir. Tus argumentos serán torpes. Tus facultades físicas y psicológicas se verán mermadas por tu irritación y tus posibilidades de convencer a tu interlocutor disminuirán drásticamente.

Las emociones negativas son un mal compañero

 

Cuando pierdes el control, es tu entorno el que determina tus resultados.

Intentar separar las emociones de las personas es algo absurdo. Lo que propongo es trabajar constantemente en el control y minimización de las emociones negativas. El primer paso es identificar y evaluar cuando estamos bajo el influjo de nuestras propias emociones. Centrar nuestro foco en nuestro interior y hacer un autoanálisis de nuestros sentimientos nos hace más poderosos ante cualquier situación. Las emociones alteran nuestras capacidades cognitivas y esto nos hace pensar y actuar de manera menos eficiente. Nuestra mente tiene una infinidad de herramientas para salir airosos de las situaciones más complejas, sin embargo, emociones como el miedo nos anulan y entorpecen la consecución de nuestros objetivos más inmediatos. La ira y la tristeza, junto con el miedo, son las tres emociones a las que más atención debes prestar. Hay que estar siempre alerta, como un vigía en un faro, a la más mínima señal hay que actuar.

Los principios básicos de la meditación son un gran recurso para apaciguar estas emociones en nuestro día a día. La meditación se basa en dejar pasar tus pensamientos en tu mente sin el más mínimo sobresalto en tu alma. Esto es no aplicar tus opiniones ni asignar emociones a los pensamientos y echos que te rodean. La meditación es algo que requiere muchísima práctica y tiempo hasta poder controlar la mente a estos niveles. La buena noticia es que tienes todo lo necesario para ponerlo en practica. La próxima vez que algo perturbe tu mente intenta liberar la fuente del problema de tus opiniones y emociones. En la vida uno no puede decidir las cosas que le ocurren pero en todo momento podemos decidir como vamos a reaccionar ante ellas. Si lo que perturba tu mente es un problema tu objetivo es solucionarlo de la forma más eficiente posible. Tener la mente fría y abordar el problema de forma objetiva sin interponer emociones es la vía con mayor probabilidad de éxito que encontrarás.

Evita el estrés anticipativo

 

Soy un hombre viejo y he conocido muchos problemas, pero la mayoría nunca sucedió.

Mark Twain

Me encanta la reflexión de Mark Twain sobre estas lineas. Es tan cierta que hace a uno sentirse idiota. El caso es que es tan difícil seguir este consejo, todos nos preocupamos por el futuro creando un estrés anticipativo innecesario y dañino.

Si la lógica es tan aplastante por qué no podemos modificar nuestros pensamientos. El estrés es una reacción biológica que nos hace estar alerta y reaccionar, es un instrumento muy potente y en los anales de la humanidad el estrés anticipativo nos permitia, literalmente, mantenernos con vida.

No os voy a mentir, evitar el estrés anticipativo quizás sea de las emociones más difíciles de suprimir. Lo primero que aconsejo es hacer un ejercicio de sinceridad y establecer un objetivo futuro realista. Si tienes un examen dentro de una semana y te propones estudiar 12 horas al día, entonces, no estas siendo realista y lo único que conseguirás es añadir más gasolina al fuego interno de tu angustia.

Sé consciente que tienes un control limitado sobre lo que pasará en el futuro. Únicamente debes enfocarte en las acciones que puedes realizar para obtener el objetivo que te has marcado. Céntrate por lo tanto en tus acciones, define un plan realista y recuerda en todo momento que el resultado no depende de ti más allá de tus propias acciones.

Precisamente esta es la clave que más me ha ayudado. ¿He hecho todo lo que razonablemente he podido? Si la respuesta es sí, automáticamente me libera de seguir dándole vueltas al tema en mi cabeza. Yo ya he hecho todo lo que he planeado, estoy contento por ello, ahora es el turno de mi entorno y las circunstancias incontrolables. A partir de aquí preocuparse es absurdo.

Preocuparte es la señal que de algo debes ocuparte, ocuparte es la llave para poder despreocuparte.

Alexis Sánchez

Distánciate de los echos

Esta es una técnica muy divertida para modificar tu estado de ánimo. La técnica consiste en distanciarse de los echos y del condicionamiento de pensamiento humano en sociedad.

Yo me imagino que soy un extraterrestre a millones de kilómetros de la tierra y que tengo un artefacto indetectable para espiar a una persona y sus pensamientos. Curiosamente esa persona a la que espiar soy yo mismo ;-). Esta técnica me permite cuestionarme cosas que normalmente no me cuestionaría y pone de manifiesto lo absurdo de muchas de los acontecimientos que nos perturban en nuestro día a día y que son el resultado de millones de años de invención humana. Un extraterrestre no está influenciado por la sociedad en la que vivimos, sus pensamientos no están limitados por un lenguaje o por las capacidades sensoriales limitantes del ser humano, ¡ni si quiera esta influenciado por la gravedad de la tierra!.

Todo esto puede parecer exagerado pero la realidad objetiva es algo en lo que no nos paramos a pensar muy a menudo. Desde el primer segundo en que nacemos la realidad se ve distorsionada por nuestra limitada capacidad de percepción humana y los preceptos de la sociedad en la que vivimos. Esta técnica a se basa en derribar estos preceptos herencia de la invención humana a lo largo de miles de años de evolución de los seres humanos como integrantes de la sociedad.

Voy a poner un ejemplo. Imagina que tengo un perro que se acaba de morir. Estoy apenado, es algo lógico, tengo derecho a estar triste ¿verdad?.

Vamos a analizarlo desde el punto de vista de un extraterrestre.

Qué raros son estos humanos, día a día se comen cientos de animales y resulta que lo que llaman perro les hace especial gracia y han decidido que estos tiene mayor derecho que otros animales ¿por qué?¿quienes son ellos para decidir sobre el resto de vidas?. Cogen sus coches y matan miles de mosquitos con el parabrisas para comprarle al perro una lata de otros animales muertos y eso no les perturba. En cambio tienen como un tabú que los perros si importan, bueno depende de donde estés por que en otros países se los comen. El caso es que les obligan a vivir con ellos atados hasta que el animal se acostumbra y vive con ellos hasta su muerte, y el perro en ningún momento puede elegir a su “amo”.

El ser humano lleva cientos de años haciendo esto, saben que el perro se morirá y aun así se apenan por ello en vez de celebrar la vida que han tenido. Además el perro ya no está vivo, qué efecto sobre el perro tiene que su “amo” le llore. Creo más bien que llora porque ha perdido su compañía, ni en el momento de la muerte el ser humano es capaz de apenarse genuinamente por algo a no ser que tenga un interés propio como en este caso. Ayer se murió el perro del vecino y se alegro por que no volvería a escuchar sus molestos ladridos. ¡Qué hipócrita y ególatra!.

Como veis es un ejercicio de fantasía y dramatización que roza lo absurdo. Pero la verdad es que cuanto más hondo y detallista hagas estas fantasías más convencionalismos de invención humana puedes encontrar para evidenciar lo hipócrita y absurdos de muchos de nuestros problemas, depresiones o irritaciones. Recuerda siempre poner las cosas en perspectiva, la mayoría de los problemas te parecerán un grano de arena si los piensas en el contexto de una vida entera.


Y hasta aquí la primera parte de esta guía, espero vuestros comentarios, en breve compartiré la segunda parte.

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