ExperimentosMicro-optimizacionesMicro-meditacion Día 5 Apple Watch

Han pasado ya 5 días desde que empecé con el experimento de las Micro-meditaciones cada hora. Mi mayor temor era que las interrupciones de estas micro-meditaciones provocarán más estrés y me sacaran de mi foco actual. No podría estar más equivocado, el efecto que están teniendo en mi estado de ánimo son muy positivos, no podría estar más contento con él experimento.

Los dos primeros días he tenido algún que otro problemilla al establecer las alarmas horarias. Quería que fuesen alarmas discretas y poco invasivas y por ello estaba utilizando la aplicación de recordatorios del Apple Watch. El caso es que las vibraciones eran demasiado cortas y ha habido muchas veces que me he saltado la rutina al no sentirla. Al final he acabado poniendo alarmas, la vibración es continua y no para hasta que pulsas un botón en el reloj. Son más molestos pero desde entonces no me salto ni una.

Los primeros 10 segundos en los que hago un chequeo de mi estado físico en busca de tensiones está siendo muy efectivo. Lo que estoy haciendo es una respiración larga, a la vez que expulsó el aire intento relajar los músculos de mi cuerpo. Hago un chequeo completo desde la cabeza a los pies. En mi caso me encuentro con que son los músculos de la cara y los hombros los que más tensionados tengo. Muchas veces, dependiendo de donde esté aprovecho para hacer unos ligeros estiramientos de espalda y cuello.

Mi mayor sorpresa ha sido en los siguientes segundos en los que busco conectar con el momento presente. Pensaba que iban a ser los que menos impacto tendrían y ha resultado ser todo lo contrario. Si estoy en una situación en la que puedo alargar esta parte del ritual lo hago. Por ejemplo, si voy en el coche paro la música y bajo las ventanillas para respirar el aire. La idea es conectar todos los sentidos con el momento presente; los ruidos de la gente de fondo, el olor si está lloviendo, centrar la mirada en el cielo… No sabría explicar exactamente por qué, pero me recorre una sensación de paz y tranquilidad que no me esperaba en absoluto. Repetirme en ese momento a mí mismo que soy feliz y afortunado creo que a la larga ayudará a ser más positivo en general, aunque por ahora solo me hace sentirme raro al intentar forzarme una sensación impostada (incluso aunque en ese momento este realmente feliz).

La idea simplemente de estar en el ahora, centrarte en el entorno y despojar todas las preocupaciones mentales hace que me de cuenta que para sentirte feliz vale solo con respirar y no pensar en nada más que en instante que te rodea, estar vivo a fin de cuentas.

Respecto a la última parte del ritual me la estoy saltando la mayoría de las veces. Los últimos segundos en los que busco analizar mi conducta y mis emociones durante la última hora no están dando sus frutos. Aunque para ser sinceros la mayoría de las veces ni si quiera los estoy haciendo, unas veces porque requiere mucho esfuerzo analizar la última hora. Otras veces lo que ocurre es que la micro-meditación me asalta cuando estoy interactuando con alguien o en medio de una tarea que no quiero perder el foco. Además, ha coincidido que esta última semana he estado en general con un estado emocional estupendo y había poco que rectificar. Para explorar esta parte del ritual tendré que esperar para probarlo cuando tenga un mal día, el cual sin ningún duda vendrá ;-).

2 Comentarios

  1. Hola Alexis, muy interesante lo tuyo. Por mi parte practico la meditación temprano por las mañanas antes de comenzar el día . 30 minutos y realmente me ayuda optimizar mi organización diaria.
    Ssludos

    • Hola Diego!

      He probado durante un tiempo la meditación más prolongada siguiendo como guía la aplicación de “HeadSpace”, la hacía por las noches pero no he conseguido encajar la rutina.
      ¿Tienes algún truco para ser consistente en la meditación por la mañanas?

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